
Trastorno bipolar
¿Qué es el trastorno bipolar?
El trastorno bipolar es una enfermedad mental crónica en la que se encuentran alterados los mecanismos que regulan el estado de ánimo y se caracteriza por episodios de manía o hipomanía y depresión que pueden alternar entre sí, aunque en la mayoría de los casos, predomina uno sobre el otro.
¿Cuándo aparece y cómo?
Generalmente es un trastorno que presenta los primeros episodios entre los 15 y los 25 años, y no existe una causa clara que desencadene cada uno de los episodios. Sin embargo, existen ciertos factores que pueden desencadenar un episodio maníaco:
- Cambios hormonales
- Fármacos antidepresivos
- Cambios en los ritmos circadianos
- Consumo de drogas
Otros factores pueden favorecer los cambios en el estado de ánimo;
- Factores genéticos
- Alteración en los neurotransmisores cerebrales (serotonina, dopamina, adrenalina)
- Factores de estrés ambiental
¿Qué síntomas tiene?
Episodio maniaco
Se caracteriza por un estado de ánimo persistentemente elevado, expansivo o irritable, y un aumento anormal y persistente de la actividad o la energía dirigida a un objetivo, que dura como mínimo una semana y está presente la mayor parte del día, casi todos los días (o cualquier duración si se necesita hospitalización) o síntomas maníacos tan graves que pueden requerir atención hospitalaria inmediata. Algunos síntomas son:
- Aumento de la autoestima o sentimiento de grandeza
- Disminución de la necesidad de dormir
- Más hablador de lo habitual o presión para mantener la conversación
- Fuga de ideas o experiencia subjetiva de que los pensamientos van a gran velocidad
- Facilidad de distracción: la atención cambia demasiado fácilmente a estímulos externos poco importantes o irrelevantes), según se informa o se observa
- Aumento de la actividad dirigida a un objetivo o agitación psicomotora: actividad sin ningún propósito no dirigida a un objetivo)
- Participación excesiva en actividades que tienen muchas posibilidades de consecuencias dolorosas. Por ejemplo, dedicarse de forma desenfrenada a compras, juergas, indiscreciones sexuales o inversiones de dinero imprudentes)
Episodio hipomaniaco
Es una variante menos extrema de la manía y que tiene una menor duración. El episodio no es suficientemente grave como para causar una alteración importante del funcionamiento social o laboral, o necesitar hospitalización. En este episodio se asocia a un cambio inequívoco del funcionamiento que no es característico del individuo cuando no presenta síntomas. La alteración del estado de ánimo y el cambio en el funcionamiento son observables por parte de otras personas.
Episodio depresivo
Se caracteriza por ánimo depresivo o pérdida de interés o placer y, salvo los pensamientos o los intentos de suicidio, los siguientes síntomas deben estar presentes durante casi todo el día". Así, los síntomas serían los siguientes:
- Estado de ánimo depresivo la mayor parte del día
- Disminución del interés o placer en todas o casi todas las actividades la mayor parte del día
- Aumento o pérdida significativa de peso, o disminución o aumento del apetito
- Insomnio, a menudo insomnio de mantenimiento del sueño, o hipersomnia
- Agitación o retardo psicomotor observado por otros
- Fatiga o pérdida de energía
- Sentimientos de inutilidad o de culpa excesiva o inapropiada
- Capacidad disminuida para pensar o concentrarse, o indecisión
- Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio, intento de suicidio o un plan específico para suicidarse
¿Es fácil identificarlo para quien está a su alrededor?
El diagnóstico de trastorno bipolar no es fácil, salvo que se observe a la persona en un episodio maniaco claro. Normalmente las personas con trastorno bipolar han sido diagnosticadas erróneamente de depresión durante años.
La familia es capaz de identificar con más facilidad que el paciente los episodios maniacos e hipomaniacos.
Las personas que sufren el trastorno bipolar tienen muchas dificultades para identificar los síntomas maniacos o hipomaniacos. Los síntomas depresivos son identificables por todos de forma clara.
¿Cómo deben comportarse las personas que tiene cerca el paciente (familiares y amigos)?
La familia juega un papel importante para ayudar a la persona con trastorno bipolar a identificar los síntomas, sobre todo los maniacos. El entorno de la persona con trastorno bipolar ha de convertirse en lugar seguro facilitando la comunicación abierta. Por otro lado, la familia ha de tratar de reducir al máximo los factores de estrés que puedan afectar a la persona.
Finalmente, el entorno de la persona ha de estar atenta a los cambios y fluctuaciones anímicas para pedir ayuda a los profesionales lo antes posible.
¿Qué tratamiento tiene?
El tratamiento es farmacológico acompañado de psicoeducación y terapia psicológica. Es fundamental que la persona y la familia sean conscientes de cuáles son los factores de riesgo y los factores que facilitan la aparición de los episodios maniacos, hipomaniacos y depresivos.
Los fármacos habitualmente utilizados son los estabilizadores del ánimo y el Litio. Los fármacos neurolépticos pueden ser útiles en los episodios maniacos o cuando aparecen síntomas psicóticos.
La prevención de los episodios activos es clave para el pronóstico y evolución del trastorno.
¿Es inhabilitante o el paciente puede trabajar y llevar una vida relativamente normal?
El trastorno bipolar es un trastorno grave que puede llegar a ser incapacitante. Sin embargo, si el diagnóstico se hace pronto y el tratamiento se instaura de forma correcta la persona con trastorno bipolar puede llegar a hacer una vida normal. El curso del trastorno es crónico.
Manuel Oliva Real
Psicólogo Clínico y Psicoterapeuta EFPA
Colegiado Nº M-10935
